Villa Savoye, Le Corbusier. Las casas del siglo (6/26)

Le Corbusier fue uno de los más grandes exponentes de la arquitectura moderna y su lugar entre los arquitectos más influyentes del siglo pasado es indiscutible. La Villa Saboya (en francés, Villa Savoye) es una casa de campo ubicada en Poissy, una zona de las afueras de París, y es considerada como uno de los hitos de la arquitectura del siglo XX.

En esta obra, Le Corbusier concretó lo que llamó los cinco puntos para una nueva arquitectura, mismos que consistían en lo siguiente:

  • El edificio descansa sobre columnas en planta baja, dejando la superficie en su mayoría libre para permitir que el paisaje se independice del edificio.
  • Se cuenta con una cubierta plana, sobre la que se sitúa un jardín.
  • El espacio interior libre, debido a la estructura basada en pilares y tabiques.
  • Fachada libre de elementos estructurales, de forma que puede diseñarse sin condicionamientos.
  • Ventanas que van a lo largo de las fachadas para conseguir una importante iluminación natural en el interior.

Concluida en 1929, la Villa Saboya fue concebida como una “máquina para ser habitada”, alejándose de los preceptos imperantes en la construcción de casas, Le Corbusier hace énfasis en construir la casa en torno a las necesidades de la vida diaria. La casa es entonces concebida como objeto que se posa sobre el paisaje de manera autónoma, planeada para lograr producir viviendas en serie.

En la planta baja de la casa es donde se posan las columnas que independizan a la casa del jardín, a la vez que permite la apertura desde prácticamente cualquier punto de la casa. El vidrio curvo del nivel inferior coincide con el radio de giro de los automóviles de la época, eso, además de contemplar espacio de estacionamiento para los vehículos, la convierte en una de las obras pioneras en la integración de diseños adaptados al automóvil. En el nivel superior, las habitaciones privadas se asoman a un centro abierto.

Ambos niveles, el inferior y el superior, se basan en la idea de una planta libre que provoca continuidad de los espacios. Recorrer esta casa es más dar un paseo arquitectónico, su diseño permite que el habitante o la persona que se mueve por sus espacios lo haga con fluidez.

En 1963 la Villa Saboya fue catalogada por el gobierno francés como patrimonio arquitectónico y desde 2006, junto con toda la obra de Le Corbusier, es considerada como Patrimonio de la Humanidad.

Casa Lovell. Las Casas del Siglo (5/26)

Construida en 1927 para el Dr. Phillip Lovell y para su familia, esta casa, obra del proyectista Richard Neutra, es un ejemplo temprano del estilo americano de la arquitectura moderna. La Casa Lovell se levanta en una colina de Los Angeles, colina de la cual descienden cada una de las plantas hechas de concreto hasta llegar a un nivel con una terraza y una piscina. Debido a que el terreno elegido para levantar esta casa tiene pendientes y desniveles marcados, la obra representa novedosas soluciones realizadas durante el proceso de construcción. La construcción se sostiene en el aire fijada sobre un empinado barranco, uniendo la casa a la calle con un plancha de concreto.

Esta obra fue un encargo para una casa familiar de descanso, el dueño, el Dr. Philip Lovell, no era nuevo encargando proyectos arquitectónicos de vanguardia, pues antes había solicitado al célebre arquitecto Frank Lloyd Wright la construcción de la casa Ennis; es por ello que el entendimiento entre Lovell y Neutra sobre la funcionalidad de los espacios habitables modernos, además de que compartían algunos conceptos del impacto que el ambiente y el contexto tiene sobre las personas. Sin embargo Lovell llevaba éstas ideas a niveles más extremos, incluso tenía teorías de cómo la distribución de las casas impacta directamente en el estado de salud física de las personas, lo que lo llevó durante algún tiempo a criticar algunos elementos de la casa, aunque con el tiempo reconoció el valor, funcionalidad y belleza de la obra.

Debido a la forma en que fue concebida, Casa Lovell marcó un hito en las construcciones proyectadas a partir de la estructura de acero y metal de las casas, dejando que ésta influya en la distribución y en los espacios. Neutra muestra en esta casa grandes influencias de Wright y de Le Corbusier, como la invitación a “recorrer” la casa, que está claramente marcada desde su entrada, a pie de calle, que te invita a descender hasta llegar al área del patio.

Los grandes ventanales descubiertos dan esa sensación de fluidez y le regalan al habitante vistas impresionantes de las colinas angelinas. Estas ventanas con estructura metálica también fueron instaladas a partir de las distribuciones de la estructura de vigas de la casa.

El resultado es un obra no solamente construida para satisfacer los deseos de sus habitantes, sino a la vez el fruto de una magnífica obra de ingeniería que permite que esta casa, que descansa perpendicularmente en una colina de California, ofrezca maravillosas vistas panorámicas a sus visitantes y grandiosas lecciones de estilo y ejecución a los arquitectos de varias generaciones desde su construcción hasta nuestros días.

La Casa Schröder, de Gerrit Rietveld. Las casas del siglo (4/26)

En la arquitectura del siglo XX el movimiento moderno significó en cierta parte una ruptura y un alejamiento de los estilos clásicos. La disminución en la ornamentación, el uso de diferentes materiales, colores, líneas y la aparición de nuevas corrientes estéticas ofrecieron excelentes condiciones para que construcciones como la Casa Rietveld – Schröder vieran la luz.

Construida en 1924 a las afueras de Utrecht, en los Países Bajos, esta casa es obra del diseñador holandés Gerrit Rietveld y no sólo es un ícono del movimiento modernista, sino también lo es para el movimiento De Stijl.

Erguida por encargo de la señora Truus Schröder-Schräder, esta casa se construyó en un terreno al final de un bloque de casas en hilera. Rietveld era conocido diseñador de muebles y apenas había construido algunas edificaciones, fue así que concibió esta casa a partir de una maqueta que después materializó en esta obra de acero, ladrillo y vidrio.

Con una composición asimétrica, la Casa Rietveld – Schröder se compone de planos horizontales y verticales en un uso estricto de la influencia De Stijl, más notoria en su exterior, en todas las formas y colores. La vivienda se distribuye alrededor de un núcleo central de escalera y áreas de servicio. Destaca en su planta alta un área dividible mediante unos paneles móviles, que se adapta a las necesidades de uso del habitante.

El uso de la geometría, con líneas y planos en equilibrio, entrelazados o con la sensación de estar suspendidos de forma independiente, dotan al hogar de una sensación muy peculiar, tanto que los lugareños adoptaron esta casa como una atracción para visitar los fines de semana; a pesar de ser una “celebridad”, esta casa nunca dejó de tener su carácter de vivienda para su dueña. Los colores rojo, amarillo y azul con los que fue concebida esta obra permanecen hasta el día de hoy (después de pasar por algunas remodelaciones que incluyen la reparación por los daños sufridos en un ataque durante la segunda guerra mundial). Actualmente la casa es propiedad del Centraal Museum Utrech y es parte de la lista de edificios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Sin duda la Casa Rietveld – Schröder, ícono de movimientos arquitectónicos y estéticos es una obra que trasciende a su época para permanecer como un referente de una época.

Casa Milá, Antonio Gaudí – Las Casas del Siglo (3/26)

Un techo adornado con obras de arte que a su vez son esculturas funcionales para la obra; una fachada de formas orgánicas con un estilo único que se alejaba de las tendencias de su época y una controversia alrededor de esta construcción en una de las avenidas más exclusivas hacen de la Casa Milá una obra única en el mundo de la arquitectura.

Construida entre los años 1906 y 1912, la casa conocida como La Pedrera, es obra del famoso arquitecto catalán Antonio Gaudí y se construyó por encargo del matrimonio de Roser Segimon y Pere Milà en el paseo de Gracia, una zona muy popular entre la clase adinerada de Barcelona.

Este edificio se compone de dos bloques de viviendas independientes que se unen por dos grandes patios interiores. Con sus 9 niveles, la casa funcionó como hogar de los Milà y además contaba con otros pisos para su alquiler.

La Casa Milà fue la última obra civil que realizaría Gaudí, en ella se ve un uso exquisito de las formas orgánicas, los materiales y la escultura. Combina elementos propios del art nouveau, pero con la interpretación única de su autor, quien deja ver incluso en la herrería y los acabados, su estilo inigualable. En la azotea se encuentra la famosa terraza escultórica. Gaudí, en una etapa de madurez profesional, se permitió diseñar una fachada curva, pues ella no tenía carga estructural; unos interiores guiados por las formas y sensaciones orgánicas, todo sin comprometer la función de la construcción.

Catalogada como Patrimonio Artístico de la Ciudad de Barcelona, declarada Monumento Historicoartístico de Interés Nacional por parte del Gobierno español y como Bien Cultural del Patrimonio Mundial por la UNESCO, esta obra es sin duda un ícono del movimiento modernista, bandera de una de las tendencias arquitectónicas más influyentes del siglo.

Gaudí veía a la arquitectura como un arte total, por eso la atención en cada uno de los elementos que componen su obra, desde las barandillas de los balcones hasta los tiradores de las puertas, la influencia de la naturaleza y la geometría tienen en la Casa Milà un perfecto equilibrio.

Los hogares tecnológicos

En los últimos años la tecnología en la arquitectura y dentro del hogar han tomado una gran relevancia. No cabe duda que la tecnología está presente en nuestro trabajo y en la forma en la que nos relacionamos con los demás, es por eso que de unos años para acá la tecnología aplicada a la vida dentro de nuestras casas ha ido ganando terreno.

Cada vez existe más interconexión digital de los objetos cotidianos con el internet, esto es conocido como el internet de las cosas y está cambiando la forma en la que se conciben conceptos tangibles como la forma en la que se construyen casas. La adaptabilidad ahora es una constante en los espacios y obras arquitectónicas, y es que son los espacios donde día con día utilizamos nuestras computadoras, tabletas o teléfonos inteligentes para trabajar o estar en contacto con los demás.

Se dice que la siguiente etapa de la modernidad urbana son las Ciudades Inteligentes, y el primer paso para ello se está dando ya en cientos de hogares, incluso en el de todos nosotros, quizá sin darnos cuenta. ¿Quién de nosotros no ha utilizado la alarma del teléfono para despertar a la hora adecuada?, ¿o qué tal haber pedido un pizza desde la computadora, preguntarle con voz a nuestro teléfono por la farmacia más cercana, hacer una transferencia bancaria desde nuestra tablet o llevar el registro de los kilómetros recorridos esta mañana desde tu reloj? Esto se queda corto comparado con la gama de productos tecnológicos para el hogar que encontramos. Hoy en día ya hay quienes regulan la temperatura de su hogar desde que están estacionando el coche, quienes encienden la cafetera antes de llegar a sus casas, quienes pueden observar a su bebé desde la computadora de su oficina, hacen que la iluminación de su casa cambie de intensidad y color con un comando de voz o que saben en qué lugar exacto de la ciudad está su mascota.

Esta ola de productos tecnológicos para el hogar ofrece un nuevo mercado y nuevas oportunidades. Lo beneficios serán aún mayores para los usuarios, pues estos productos permitirán un uso más inteligente de los recursos y un ahorro en la energía que consumen nuestras viviendas.

Lo que es una realidad es que no todos los hogares pueden dar el paso a ser un hogar tecnológico ni todas las personas pueden costear estos productos del internet de las cosas. Otro de los retos es hacer que las ciudades sean compatibles con estos elementos tecnológicos y que representan un beneficio para la mayor parte de sus habitantes posibles.

Sin duda hay todavía un tramo por recorrer pero una cosa es segura, dentro de algunos años la forma en que interactuamos con nuestro hogar se parecerá muy poco a como vivíamos en la casa donde pasamos nuestra infancia.

La Casa de la Colina, de Charles Rennie Mackintosh. Las casas del siglo 1/26

Si existe un momento en la historia en el que el ejercicio arquitectónico tuvo un auge impresionante, variado y múltiple, ése momento ha sido sin duda el siglo XX, y es que después de lo que significaron las grandes revoluciones industriales, los conflictos bélicos de escala mundial, la aparición de nuevas tecnologías, las nuevas corrientes filosóficas y los inicios de lo que fuera una cultura globalizada, el hombre empezó a explotar diversas formas en la creación de espacios para habitar y coexistir. El siglo XX fue un siglo de romper modelos centenarios, modelos generacionales que dictaban la forma en que las personas se relacionaban con su entorno. La arquitectura vio entonces un terreno de grandes posibilidades, y sin duda impactó directamente en la forma en la que el hombre creaba sus nuevos espacio para vivir, su hogar.

Sucedió que en el siglo XX los estilos arquitectónicos se desarrollaron con mayor rapidez y variedad que como venía sucediendo en siglo anteriores. Sin duda fue en el diseño de casas, de espacios donde el hombre ahora tenía que adaptarse a los nuevos modelos de vivir, en donde más se notó esa revolución de la creación arquitectónica. Es por eso que elegir las mejores casas de ese siglo no es es una tarea fácil.

En 1998 la periodista e historiadora Anatxu Zabalbeascoa publicó el libro Las Casas del Siglo (Editorial Gustavo Gil, SA. Barcelona 1998); en su introducción, la autora se refiere al siglo pasado como al “siglo de las casas” y nos explica la evolución histórica de la arquitectura para después pasar a enlistar, en estricto orden cronológico, las construcciones que a su juicio son las más importantes del siglo.

Éste es el primero de una serie de artículos en el blog de Phi.life que dedicaremos a esas importantes construcciones de hogares.

La Casa de la Colina, 1903

Ubicada en Escocia, esta casa, obra de Charles Rennie Mackintosh, es un trabajo meticuloso en el que el arquitecto trabajó íntimamente con su cliente, el editor Walter Blackie. A Mackintosh le fue encargado crear no sólo la casa, sino decorar los interiores y diseñar muebles, herrajes y hasta interruptores, un trabajo que realizó muy de la mano con su esposa Margaret McDonald, imprimiendo un estilo uniforme a lo largo de la casa. Los colores rosa y unos azules y verdes pálidos dan un toque sutil a una decoración interior sobrio pero elegante y sumamente funcional, con elementos y muebles diseñados exclusivamente para las proporciones de la familia. La producción artesanal de Margaret se dio desde los estampados de las paredes hasta los bordados en los textiles, conjuntando así obra arquitectónica y ambientación.

Por afuera destacan una torre cilíndrica que guarda la escalera de caracol y las altas chimeneas. La casa se levanta en una colina escocesa como una maravillosa conjunción de elementos de las construcciones de la época victoriana y las nacientes tendencias modernistas, alejadas éstas últimas cada vez más de la ornamentación.
La Casa de la Colina es considerada la obra cumbre de Mackintosh, un creador que no sólo es reconocido por su obra arquitectónica, sino también por sus destacadas obras de interiorismo, que van desde la escultura decorativa hasta los textiles. Mackintosh era adelantado a su época que defendía las ideas modernistas y el uso y aplicación de nuevas tecnologías.

Las mujeres están marcando la pauta en el mercado inmobiliario mexicano.

Algunos años atrás, era común que las visitas a los sitios inmobiliarios, las reuniones para procesos de compra y venta inmobiliaria fueran hechas en su mayoría por hombres, sin embargo, desde hace un par de años esta tendencia se invirtió en México, y ahora son las mujeres las que predominan en los diferentes procesos del mercado inmobiliario, tanto a nivel industria como a nivel compradores.

Las mujeres ya venían teniendo una gran presencia en la industria inmobiliaria, sobre todo a nivel venta, pues ya un gran porcentaje de agentes inmobiliarios eran mujeres; sin embargo ahora ellas representan también las personas que más buscan, las que más comparan y más compran en México.

El perfil del comprador inmobiliario, sobre todo en grandes ciudades como la Ciudad de México, son mujeres de alrededor de 45 años que buscan departamentos en zonas cercanas a su lugar de trabajo.

En diversos sitios de búsqueda inmobiliaria, como Phi.life, es marcada la tendencia de más visitas realizadas por mujeres en la búsqueda de opciones de vivienda.

Pero, ¿cómo un mercado hasta hace algunos años dominado por hombres pasó a ser predominada por mujeres? Podrían existir diversas razones, por ejemplo,dado el papel representativo de la mujer en el hogar, la decisión de compra recae mucho en ellas a la hora de comprar una casa; otra razón más relevante puede ser el papel cada vez más igualitario en el ámbito laboral, lo que le permite a las mujeres ocupar más posiciones en los puestos directivos empresariales.

Aunque la predominancia de las mujeres en este sector es relativamente reciente y es más notoria en lugares como la Ciudad de México, no hay duda que el mercado inmobiliario está cambiando y adaptándose a las necesidades de los usuarios. Quienes proveemos servicios en este sector tenemos el reto de ofrecer soluciones adecuadas para las personas y sus familias, por eso es necesario conocer en todo momento qué está pasando con los mexicanos que buscan comprar una casa o departamento.

Energía solar, una opción para el hogar.

Día a día escuchamos en las noticias sobre las diferentes contingencias ambientales que suceden en las grandes ciudades del país y del mundo. La industrialización y el crecimiento de la población provocan el aumento de los problemas de contaminación en el planeta. Mucho se dice también sobre las acciones que nosotros como ciudadanos podemos hacer para ayudar a disminuir el impacto; el consumo responsable de recursos como el agua, el uso moderado del automóvil y el ahorro de energía eléctrica, entre otras cosas. Existen diferentes formas de contribuir a disminuir el impacto ambiental en nuestras actividades diarias, una de estas opciones es utilizar fuentes alternativas de energía para nuestro hogar. Cada vez es más común encontrar proveedores de tecnologías “verdes” para nuestra casa, y entre las opciones que ofrecen, los paneles solares para uso doméstico son una opción cada vez más presente. Los paneles solares para casas están formados por un conjunto de células fotovoltaicas que producen electricidad a partir de la luz solar, actualmente existen diferentes empresas que no sólo instalan, sino que hacen un sistema a la medida y al presupuesto de las familias. Este tipo de sistemas no sólo ayudan a disminuir la contaminación, sino que significan un ahorro significativo en el consumo de energía eléctrica de los hogares. Ahora bien, ¿qué tipos de paneles solares se pueden instalar en casa? Quizá los más populares sean los paneles solares monocristalinos y policristalinos, estos se componen de secciones de un único cristal de silicio y es reconocible por presentar un patrón en forma circular u octogonal, en el caso de los monocristalinos; y una forma rectangular en el caso de los policristalinos. Además de estos paneles tradicionales, han surgido compañías que ofrecen diferentes modelos de paneles para adaptarlos a los hogares, en Europa existen fabricantes de paneles en forma de las tradicionales tejas que se instalan de la misma forma que estas piezas de barro. Entre otros beneficios, un sistema casero de energía solar brinda:

  • Una vida útil de más de 40 años.
  • Generación de energía limpia y más económica que la que consumimos actualmente.
  • La versatilidad de conservar el servicio de energía que posee cada hogar, es decir, un panel solar puede convivir con el servicio que otorga la CFE.
  • El panel funciona también como aislante térmico al instalarse en los techos de edificios, casas y/o estructuras, reduciendo notablemente el consumo en aire acondicionado.

La versatilidad, adaptaciones y los beneficios de los sistemas de energía solar están haciendo de esta tecnología una opción más amigable con los hogares, además de brindar los beneficios propios de la energía solar.

Lleva tu jardín al interior

Las plantas de interior han resurgido con mucha fuerza como una tendencia en la decoración de hogares para esta temporada. Las plantas naturales regresan con un aire renovado para acentuar las tendencias contemporáneas y vuelven a ponerse de moda para suavizar el concepto minimalista y crear espacios contemporáneos llenos de vida. Pero las ventajas de llevar lo natural al interior no sólo funciona como un excelente elemento decorativo para tu casa, también ayudarán a limpiar el aire a la vez que crearán una sensación de relajación y tranquilidad, justo lo que se quiere al llegar a casa después de un pesado día.

Aplicar esta tendencia en nuestro hogar es muy sencillo, para iniciar solo es necesario que tengas claro el concepto que deseas lograr. Ayúdate con macetas según tu idea, ya sean cargadas de color y texturas o minimalistas para darle protagonismo a la planta. Al arranque es mejor elegir un bello follaje en lugar de flores ya que éstas cuentan con temporalidad y requieren de mayores cuidados.

Elige el sitio adecuado; si necesita de mucha agua y humedad colócala en el baño, en cambio, si requiere mucha luz ponla en ese lugar donde sabes que el sol da directo la mayor parte del día.

Las macetas colgantes son un elemento decorativo que regresa con fuerza, ya que no es necesario hacerles espacio, simplemente llenan el vacío. Si te sientes más arriesgado ponlas de cabeza en la cocina; aparte de darle vida al lugar siempre tendrás tus especies favoritas frescas y a la mano.

Para dar una atmósfera de exterior en un cuarto dentro de la casa, opta por follaje con diferentes texturas y tamaños. Separa ambientes con macetas y colócalos por todos lados; pisos, repisas o mesas, todo es válido. La forma y extensión de la planta te dirá cuál es su lugar ideal, si es una palmera el piso será mejor ya que permitirá su crecimiento, si son pequeñas suculentas puedes colocarlas en el marco de una ventana o en la parte baja de una mesa.

Otra excelente forma de sacarle provecho a tu decoración es dividir en dos una habitación al crear un muro con ellas. Para esto utiliza plantas con hojas grandes y colócalas donde desees. Esta idea es perfecta para casas tipo estudio y lofts.

Solo recuerda que todas las plantas necesitan de un riego constante, dos veces a la semana será adecuado. Si crecen más de la cuenta no tengas miedo en echar tijera, ayudará a darle forma y mantenerlas saludables. Aventúrate con esta amigable compañía que cambiará por completo el aspecto de tu casa haciéndolo mucho más agradable solo con su simple presencia.

Cero emisiones, mucho estilo.

Cuando pensamos en un hogar ecológico normalmente no nos imaginamos un lugar con mucho estilo, a nuestra mente pueden venir las imágenes de grandes placas de paneles solares o el uso de materiales de un estilo en ocasiones poco elegante. Sin embargo, arquitectura, diseño y tecnología se pueden conjuntar para crear un hogar con gran estilo y una gran responsabilidad ecológica.

Así es como el Centro de Investigación de Edificios con Cero Emisiones, en Noruega, ha creado ZEB Multi-Comfort House, una casa diseñada para disminuir considerablemente el consumo de energía en el hogar. Su moderno diseño fue creado por el despacho Snøhetta, un prestigioso estudio de arquitectura de Oslo. El techo inclinado de la casa está recubierto de paneles solares y dispuesto en una orientación pensada para aprovechar la iluminación solar durante la mayor parte de tiempo posible.

La inclinación de su estructura funciona también para ofrecer mejores condiciones de temperatura y circulación de aire, a la vez que ofrecen una mejor iluminación interior al contar con ventanales dispuestos a captar mejor la luz natural.

Otros elementos que causan un menor impacto a la naturaleza es la reutilización de algunos materiales, como ladrillos reciclados o el uso de láminas de madera aglomerada y otras.

Grandes espacios abiertos y bien iluminados naturalmente, elegantes líneas geométricas que se alzan para aprovechar los elementos al máximo. Los materiales en esta casa no sólo cumplen con un objetivo estético, sino que fueron seleccionados minuciosamente para cumplir con las necesidades térmicas de cada espacio en la que fueron utilizadas.

La casa cuenta también con instalaciones tecnológicas que regulan el uso de energía para optimizar al máximo su uso, otras técnicas como la recolección y uso de agua de lluvia y hasta el uso de colores que cumplen con un función térmica son parte de este hogar que según el Centro de Investigación de Edificios con Cero Emisiones ha sido diseñada para ser ecológica y funcional por al menos 60 años. Aunque actualmente esta casa no es habitada por ninguna familia, se puede recorrer y apreciar esta obra. Desde su interior, el habitante puede observar los hermosos paisajes con los que convive armoniosamente la casa, a la vez que se disfruta de un diseño interior maravilloso que, aunque quizá no lo parezca, cumple también con una función sustentable.