Las Ciudades más habitables de México

Elegir una ciudad para vivir es siempre una gran decisión. Ya sea por motivos laborales, personales o familiares, muchos mexicanos toman la decisión de cambiar de lugar de residencia y es entonces cuando se enfrentan a una pregunta importante: cuál es la ciudad adecuada para ellos. Pero esta pregunta también es válida incluso si se trata de la ciudad en donde hemos pasado la mayor parte de nuestras vidas.

¿Qué es lo que hace a una ciudad más habitable que otra? Por quinta ocasión, la consultora Gabinete de Comunicación Estratégica presenta los resultados de su encuesta “Las Ciudades más Habitables de México”, en donde mide la evolución de las percepciones de los ciudadanos que residen en las ciudades más grandes del país en materia de calidad de vida, satisfacción con los servicios básicos y el desempeño de los gobernantes.

Esta encuesta pondera diferentes factores sociales, culturales y políticos de casi 80 municipios o delegaciones de México y presenta un ránking con los resultados en diversas áreas de estudio. En el área de “Índice de Calidad de Vida” los ciudadanos calificaron variables tales como la existencia y el estado de áreas de convivencia o de diversión en sus ciudades, museos, bellezas naturales, medio ambiente, movilidad, seguridad, entre otras.

Los 10 municipios con mejor “Índice de Calidad de Vida” según la encuesta de “Las Ciudades más Habitables de México” son los siguientes (tomando en cuenta que para el índice nacional se tomaron a la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey como zonas metropolitanas y no como municipios separados)

30106178. Mérida, Yuc.- El estado de Yucatán festeja el 471 aniversario de la Fundación de la ciudad de Mérida con eventos culturales, este fin de semana y hasta el 26 de enero. NOTIMEX/FOTO/FRANCISCO MARTÍN/FRE/HUM/

1.Mérida

saltillo

2. Saltillo

aguascalientes

3. Aguascalientes

colima

4. Colima

campeche

5. Campeche

Luftbildaufnahmen von Cancun.

6. Cancún

EICE comercio exterior

7. Querétaro

la paz

8. La Paz

mazatlan

9. Mazatlán

culiacan

10. Culiacán

Sin duda este ejercicio estadístico muestra sólo la percepción de los habitantes de acuerdo a una serie de percepciones generales, sin tomar en cuenta otros aspectos técnicos o detallados para fortalecer el estudio, sin embargo es un buen referente para conocer lo que los habitantes de estas ciudades tiene como percepción general. Muy posiblemente dentro de nuestros parámetros para elegir una ciudad dónde vivir o para calificar la ciudad en la que vivimos tengamos en cuenta muchos más elementos para calificar una ciudad como habitable. ¿Qué opinas de este a lista?

Villa Savoye, Le Corbusier. Las casas del siglo (6/26)

Le Corbusier fue uno de los más grandes exponentes de la arquitectura moderna y su lugar entre los arquitectos más influyentes del siglo pasado es indiscutible. La Villa Saboya (en francés, Villa Savoye) es una casa de campo ubicada en Poissy, una zona de las afueras de París, y es considerada como uno de los hitos de la arquitectura del siglo XX.

En esta obra, Le Corbusier concretó lo que llamó los cinco puntos para una nueva arquitectura, mismos que consistían en lo siguiente:

  • El edificio descansa sobre columnas en planta baja, dejando la superficie en su mayoría libre para permitir que el paisaje se independice del edificio.
  • Se cuenta con una cubierta plana, sobre la que se sitúa un jardín.
  • El espacio interior libre, debido a la estructura basada en pilares y tabiques.
  • Fachada libre de elementos estructurales, de forma que puede diseñarse sin condicionamientos.
  • Ventanas que van a lo largo de las fachadas para conseguir una importante iluminación natural en el interior.

Concluida en 1929, la Villa Saboya fue concebida como una “máquina para ser habitada”, alejándose de los preceptos imperantes en la construcción de casas, Le Corbusier hace énfasis en construir la casa en torno a las necesidades de la vida diaria. La casa es entonces concebida como objeto que se posa sobre el paisaje de manera autónoma, planeada para lograr producir viviendas en serie.

En la planta baja de la casa es donde se posan las columnas que independizan a la casa del jardín, a la vez que permite la apertura desde prácticamente cualquier punto de la casa. El vidrio curvo del nivel inferior coincide con el radio de giro de los automóviles de la época, eso, además de contemplar espacio de estacionamiento para los vehículos, la convierte en una de las obras pioneras en la integración de diseños adaptados al automóvil. En el nivel superior, las habitaciones privadas se asoman a un centro abierto.

Ambos niveles, el inferior y el superior, se basan en la idea de una planta libre que provoca continuidad de los espacios. Recorrer esta casa es más dar un paseo arquitectónico, su diseño permite que el habitante o la persona que se mueve por sus espacios lo haga con fluidez.

En 1963 la Villa Saboya fue catalogada por el gobierno francés como patrimonio arquitectónico y desde 2006, junto con toda la obra de Le Corbusier, es considerada como Patrimonio de la Humanidad.

Un hotel biofílico

Parte del negocio de la hospitalidad se centra en siempre mejorar la experiencia del usuario, en crear un ambiente de hogar para que los clientes tengan en mente la intención de volver. Es aquí cuando entra el Diseño Biofílico que, en términos sencillos, es el estilo de diseño que busca explotar la natural conexión entre la humanidad y la naturaleza y que es bien aprovechado por el hotel Oasia, en el centro de Singapur.
El hotel cuenta con 21 diferentes especies que trepan por su torre de malla exterior y que alberga hasta insectos que se alimentan de néctar. Todo esto ayuda a elevar los niveles de confort y ayuda a la relajación de los huéspedes. Además, en el caso de Oasia, su fachada funciona como un elemento de marketing, “se vende fácil. Es por eso que lugares dedicados a la hospitalidad son grandes soldados en la pelea por tener edificios más verdes”, comenta Richard Hassell, directivo de la firma que diseñó el hotel.
La vista del exterior de Oasia no es algo imposible de lograr en Singapur, durante décadas los edificios han incorporado plantas en su ambiente. Su estructura consiste en una capa de aluminio en la parte exterior, tintada de cinco tonos de rojo, naranja y rosa; detrás de eso hay páneles de concreto que sirven como barrera para el clima y justo después vienen gigantescas tuberías de fibra de vidrio que apoyan al mantenimiento. Es más caro que un edificio común de su tipo, acepta el arquitecto, pero el costo no se convierte en algo prohibitivo pues permite ahorros en otros conceptos.
La idea del diseño biofílico de Oasia viene de tres grandes objetivos: contar con espacios naturales conforme las ciudades se expanden; la parte egoísta de vivir mejor, más pacífico, centrado y en calma al estar rodeado de naturaleza; y apoyar los servicios de ecosistemas, que consiste en encontrar caminos que mantener a la humanidad de manera sustentable.
Por otra parte, las características biofílicas ayudan en facetas muy variadas como la recolección de agua de lluvia, la reducción de calor y la mitigación de polución; de hecho, un estudio de 2014 de la Cornell School of Hotel Administration asegura que los hoteles eco certificados registran una mayor eficiencia de recursos económicos, tanto en operaciones como en actividades de los huéspedes.

Las 20 fotografías de arquitectura del 2016

Fotografiar edificios, interiores o crear una atmósfera que retrate el ambiente puede ser algo muy complicado, por eso el trabajo de los profesionales que capturan imágenes de edificios es algo muy respetado. Algunos de los fotógrafos logran capturar escenarios electrificantes, en movimiento, que resaltan la belleza del lugar.
Es por eso que Arcaid Images, un sitio dedicado a la distribución de imágenes arquitectónicas, compartió los 20 finalistas de su concurso anual de fotografía arquitectónica, las cuales se dividieron en cuatro categorías: edificaciones en uso, exteriores, interiores y armonía con el espacio, consideradas las mejores fotos del año en cuestiones de arquitectura.


El ganador del concurso de este año fue Matt Emmet, con esta imagen del East London Water Works en una reserva del Finsbury Park. Los organizadores la eligieron por capturar la esencia de una locación histórica, una de la jueces incluso mencionó que la fotografía le recorada un Piranesi.

Las finalistas, divididos en las cuatro categorías, fueron las siguientes:

Edificios en uso:


Independence Square en Accra, Ghana, por Julien Lanoo


Instalación Forest of Light de Sou Fujimoto, de Laurian Ghinitoiu


Dharavi Slum en Mumbai, India, de Torsten Andreas Hoffmann


Coop Himmelb(l)au’s Musee de Confluences en Lyon, Francia, de Fabrice Fouillet


Wiel Arets Architects en las oficinas centrales de Allianz en Zurich, Suiza, de Adrien Barakat

Exteriores


sP+A Architects Lattice House en Kashmir, India, de Edmund Sumner


Lina Bo Bardi’s SESC Pompeia en Sao Paulo, Brasil, de Inigo Bujedo Aguirre


Herzog & de Meuron’s Vitra Shaudepot de Weil am Rhein, Alemania, de Julien Lanoo


Gensler’s Shanghai Tower en Shanghai, China, de Nick Almasy


Yrjo Lindegren and Toivo Jantti’s Olympic Stadium en Helsinki, Finlandia, de Sebastian Weiss

Interiores


Iglesia de Iesu en San Sebastián, España, de Fabrice Fouilliet


SelgasCano’s
2015 Serpentine Gallery Pavilion en Londres, Inglaterra, de James Newton

Casa diseñada por Bell Philips, de Kilian O’Sullivan

 

El armado de escalera diseñada por Finkernagel Ros Architects en un taller de Littlehampton, Inglaterra, de Will Scott

 

Armonía con el espacio

 

Plain Projectsm Pike Projects y un pabellón de calor en Winnipeg, Canadá, de Paul Turang

 

Desarrollo inmobiliario de Aleksandar Stjepanovic en Serbia, de Inigo Bujedo Aguirre

 

[a]FA [applied] Foreign Affairs-designed latticed bamboo arch del Haduwa Arts & Culture Institute en Ghana, de Julien Lanoo

 

Iglesia campestre de Peter Zumthor en Bruder Klaus, Mechernich-Wachendorf, de Mark Wohlrab

 

Estadio Nacional de Baku, de Rosseti and Heerim Architects, en Azerbaiyán, de Víctor Romero

Casa Lovell. Las Casas del Siglo (5/26)

Construida en 1927 para el Dr. Phillip Lovell y para su familia, esta casa, obra del proyectista Richard Neutra, es un ejemplo temprano del estilo americano de la arquitectura moderna. La Casa Lovell se levanta en una colina de Los Angeles, colina de la cual descienden cada una de las plantas hechas de concreto hasta llegar a un nivel con una terraza y una piscina. Debido a que el terreno elegido para levantar esta casa tiene pendientes y desniveles marcados, la obra representa novedosas soluciones realizadas durante el proceso de construcción. La construcción se sostiene en el aire fijada sobre un empinado barranco, uniendo la casa a la calle con un plancha de concreto.

Esta obra fue un encargo para una casa familiar de descanso, el dueño, el Dr. Philip Lovell, no era nuevo encargando proyectos arquitectónicos de vanguardia, pues antes había solicitado al célebre arquitecto Frank Lloyd Wright la construcción de la casa Ennis; es por ello que el entendimiento entre Lovell y Neutra sobre la funcionalidad de los espacios habitables modernos, además de que compartían algunos conceptos del impacto que el ambiente y el contexto tiene sobre las personas. Sin embargo Lovell llevaba éstas ideas a niveles más extremos, incluso tenía teorías de cómo la distribución de las casas impacta directamente en el estado de salud física de las personas, lo que lo llevó durante algún tiempo a criticar algunos elementos de la casa, aunque con el tiempo reconoció el valor, funcionalidad y belleza de la obra.

Debido a la forma en que fue concebida, Casa Lovell marcó un hito en las construcciones proyectadas a partir de la estructura de acero y metal de las casas, dejando que ésta influya en la distribución y en los espacios. Neutra muestra en esta casa grandes influencias de Wright y de Le Corbusier, como la invitación a “recorrer” la casa, que está claramente marcada desde su entrada, a pie de calle, que te invita a descender hasta llegar al área del patio.

Los grandes ventanales descubiertos dan esa sensación de fluidez y le regalan al habitante vistas impresionantes de las colinas angelinas. Estas ventanas con estructura metálica también fueron instaladas a partir de las distribuciones de la estructura de vigas de la casa.

El resultado es un obra no solamente construida para satisfacer los deseos de sus habitantes, sino a la vez el fruto de una magnífica obra de ingeniería que permite que esta casa, que descansa perpendicularmente en una colina de California, ofrezca maravillosas vistas panorámicas a sus visitantes y grandiosas lecciones de estilo y ejecución a los arquitectos de varias generaciones desde su construcción hasta nuestros días.

¿Cuál es el color de 2017?

Todo puede cambiar de un año a otro si de color se trata. Todavía no termina 2016 y los expertos en el tema ya dialogan sobre cuáles serán las tendencias en color durante 2017, cómo impactarán en el interiorismo. Por el momento, tres grandes fabricantes de pintura dieron a conocer ya cuáles, para ellos, será el color que domine el 2017.

Sherwin-Williams
Si estás cansado del dominio de los diferentes tonos de gris durante los últimos cinco años, estarás feliz de saber que Sherwin-Williams le dio un giro, aunque sin alejarse mucho de la tendencia de pasados años con la propuesta del Poised Taupe. “Este color celebra todo lo que la gente ama del gris como color neutral pero mezclado con un poco de la calidez del café, llevando el color a un nuevo nivel. No frío no cálido, no gris y tampoco café”, comenta Sue Wadden, directora de Marketing de Color en la compañía.

Olympic
La elección de Olympic es un violeta suave, el Cloudberry, “las tendencias de decoración interior para 2017 reflejan una urgencia en la sociedad de permanecer conectados, de crear un balance con lo establecido en nuestras casas y espacios”, señala Dee Schlotter, manager de Marketing de Color de PPG, quien agrega que el Cloudberry retrata los placeres de la vida diario, dando un impulso hacia la meditación, inspirando más concentración y menos estrés.

Benjamin Moore
De la luz a la oscuridad, el Shadow de Benjamin Moore es una oda a la realeza, con “maestría en ambiente”, de acuerdo a Ellen O’neil, directora creativa de la empresa de pinturas, quien agregó que es un color que llama al pasado pero también con un toque contemporáneo, una declaración de color-confianza.

Las opiniones son muy variadas pero los tonos no son tan diferentes entre sí, se mantienen cerca de los colores fríos, por lo que ponemos ir adivinando las tendencias que dominarán durante 2017

La Casa Schröder, de Gerrit Rietveld. Las casas del siglo (4/26)

En la arquitectura del siglo XX el movimiento moderno significó en cierta parte una ruptura y un alejamiento de los estilos clásicos. La disminución en la ornamentación, el uso de diferentes materiales, colores, líneas y la aparición de nuevas corrientes estéticas ofrecieron excelentes condiciones para que construcciones como la Casa Rietveld – Schröder vieran la luz.

Construida en 1924 a las afueras de Utrecht, en los Países Bajos, esta casa es obra del diseñador holandés Gerrit Rietveld y no sólo es un ícono del movimiento modernista, sino también lo es para el movimiento De Stijl.

Erguida por encargo de la señora Truus Schröder-Schräder, esta casa se construyó en un terreno al final de un bloque de casas en hilera. Rietveld era conocido diseñador de muebles y apenas había construido algunas edificaciones, fue así que concibió esta casa a partir de una maqueta que después materializó en esta obra de acero, ladrillo y vidrio.

Con una composición asimétrica, la Casa Rietveld – Schröder se compone de planos horizontales y verticales en un uso estricto de la influencia De Stijl, más notoria en su exterior, en todas las formas y colores. La vivienda se distribuye alrededor de un núcleo central de escalera y áreas de servicio. Destaca en su planta alta un área dividible mediante unos paneles móviles, que se adapta a las necesidades de uso del habitante.

El uso de la geometría, con líneas y planos en equilibrio, entrelazados o con la sensación de estar suspendidos de forma independiente, dotan al hogar de una sensación muy peculiar, tanto que los lugareños adoptaron esta casa como una atracción para visitar los fines de semana; a pesar de ser una “celebridad”, esta casa nunca dejó de tener su carácter de vivienda para su dueña. Los colores rojo, amarillo y azul con los que fue concebida esta obra permanecen hasta el día de hoy (después de pasar por algunas remodelaciones que incluyen la reparación por los daños sufridos en un ataque durante la segunda guerra mundial). Actualmente la casa es propiedad del Centraal Museum Utrech y es parte de la lista de edificios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Sin duda la Casa Rietveld – Schröder, ícono de movimientos arquitectónicos y estéticos es una obra que trasciende a su época para permanecer como un referente de una época.

Nueva York, la ciudad que creó un mapa de sus árboles.

A una ciudad la hacen su gente, sus construcciones, parques, espacios públicos y más elementos que le dan un aire único a cada gran metrópoli. Existen unos habitantes silenciosos presentes en toda gran ciudad en el mundo, que de igual forma los encuentras en climas extremos que van desde Moscú hasta Tokio. Los hay de diferentes formas, tonos y tamaños, e incluso hay unos que se han convertido en íconos de ciudades o países enteros; hablamos de los árboles, un habitante que ha acompañado a los asentamientos humanos durante siglos.

Hoy en día, con un aumento en la preocupación de la huella ecológica del hombre, la urbes más desarrolladas han puesto el dedo en el renglón en materia de reducir el impacto ambiental de sus ciudades. El gobierno de la Ciudad de Nueva York ahora tiene conocimiento de la cantidad de árboles y las necesidades de los mismos a través de un programa llamado TreesCount! el cual fue desarrollado por la dirección de Parques dentro de los proyectos que elabora constantemente para fomentar en niños, jóvenes y adultos la importancia del paisaje urbano y la salud del medio ambiente.

TreesCount! Reunió en 2015 a 2,300 voluntarios para conocer el ambiente, estado, cuidados necesarios y aportes a la comunidad del arbolado público. Durante meses los participantes del programa recorrieron las calles para monitorear y aprender las características del arbolado; ahora, toda esa información recabada se encuentra disponible en el Mapa de Arbolado de la Ciudad de Nueva York, donde encontramos estadísticas de los 685,781 árboles registrados, junto al calendario de cuidados, el número total de especies que habitan el entorno y hasta los datos sobre los más comunes en determinadas áreas. Esto significa que eligiendo un árbol del mapa podemos ver cuánta agua de lluvia retiene al año (en galones), el dinero que cada ejemplar ayuda a ahorrar anualmente en cuestiones como electricidad y el apoyo a la reducción de la polución del aire.

Llevar un registro tan detallado en una ciudad tan grande no es sencillo ni barato pero en términos económicos entrega resultados pues es posible conocer a ciencia cierta cuánto vale en términos monetarios conservar el arbolado urbano, por otro lado el beneficio a nivel ambiental, aunque discreto, es gigantesco cuando se trata de sensibilizar. Los neoyorquinos cuentan ahora con una herramienta tecnológica que les ayuda a proteger su medio ambiente y contribuye en su calidad de vida.

Casa Milá, Antonio Gaudí – Las Casas del Siglo (3/26)

Un techo adornado con obras de arte que a su vez son esculturas funcionales para la obra; una fachada de formas orgánicas con un estilo único que se alejaba de las tendencias de su época y una controversia alrededor de esta construcción en una de las avenidas más exclusivas hacen de la Casa Milá una obra única en el mundo de la arquitectura.

Construida entre los años 1906 y 1912, la casa conocida como La Pedrera, es obra del famoso arquitecto catalán Antonio Gaudí y se construyó por encargo del matrimonio de Roser Segimon y Pere Milà en el paseo de Gracia, una zona muy popular entre la clase adinerada de Barcelona.

Este edificio se compone de dos bloques de viviendas independientes que se unen por dos grandes patios interiores. Con sus 9 niveles, la casa funcionó como hogar de los Milà y además contaba con otros pisos para su alquiler.

La Casa Milà fue la última obra civil que realizaría Gaudí, en ella se ve un uso exquisito de las formas orgánicas, los materiales y la escultura. Combina elementos propios del art nouveau, pero con la interpretación única de su autor, quien deja ver incluso en la herrería y los acabados, su estilo inigualable. En la azotea se encuentra la famosa terraza escultórica. Gaudí, en una etapa de madurez profesional, se permitió diseñar una fachada curva, pues ella no tenía carga estructural; unos interiores guiados por las formas y sensaciones orgánicas, todo sin comprometer la función de la construcción.

Catalogada como Patrimonio Artístico de la Ciudad de Barcelona, declarada Monumento Historicoartístico de Interés Nacional por parte del Gobierno español y como Bien Cultural del Patrimonio Mundial por la UNESCO, esta obra es sin duda un ícono del movimiento modernista, bandera de una de las tendencias arquitectónicas más influyentes del siglo.

Gaudí veía a la arquitectura como un arte total, por eso la atención en cada uno de los elementos que componen su obra, desde las barandillas de los balcones hasta los tiradores de las puertas, la influencia de la naturaleza y la geometría tienen en la Casa Milà un perfecto equilibrio.

Los hogares tecnológicos

En los últimos años la tecnología en la arquitectura y dentro del hogar han tomado una gran relevancia. No cabe duda que la tecnología está presente en nuestro trabajo y en la forma en la que nos relacionamos con los demás, es por eso que de unos años para acá la tecnología aplicada a la vida dentro de nuestras casas ha ido ganando terreno.

Cada vez existe más interconexión digital de los objetos cotidianos con el internet, esto es conocido como el internet de las cosas y está cambiando la forma en la que se conciben conceptos tangibles como la forma en la que se construyen casas. La adaptabilidad ahora es una constante en los espacios y obras arquitectónicas, y es que son los espacios donde día con día utilizamos nuestras computadoras, tabletas o teléfonos inteligentes para trabajar o estar en contacto con los demás.

Se dice que la siguiente etapa de la modernidad urbana son las Ciudades Inteligentes, y el primer paso para ello se está dando ya en cientos de hogares, incluso en el de todos nosotros, quizá sin darnos cuenta. ¿Quién de nosotros no ha utilizado la alarma del teléfono para despertar a la hora adecuada?, ¿o qué tal haber pedido un pizza desde la computadora, preguntarle con voz a nuestro teléfono por la farmacia más cercana, hacer una transferencia bancaria desde nuestra tablet o llevar el registro de los kilómetros recorridos esta mañana desde tu reloj? Esto se queda corto comparado con la gama de productos tecnológicos para el hogar que encontramos. Hoy en día ya hay quienes regulan la temperatura de su hogar desde que están estacionando el coche, quienes encienden la cafetera antes de llegar a sus casas, quienes pueden observar a su bebé desde la computadora de su oficina, hacen que la iluminación de su casa cambie de intensidad y color con un comando de voz o que saben en qué lugar exacto de la ciudad está su mascota.

Esta ola de productos tecnológicos para el hogar ofrece un nuevo mercado y nuevas oportunidades. Lo beneficios serán aún mayores para los usuarios, pues estos productos permitirán un uso más inteligente de los recursos y un ahorro en la energía que consumen nuestras viviendas.

Lo que es una realidad es que no todos los hogares pueden dar el paso a ser un hogar tecnológico ni todas las personas pueden costear estos productos del internet de las cosas. Otro de los retos es hacer que las ciudades sean compatibles con estos elementos tecnológicos y que representan un beneficio para la mayor parte de sus habitantes posibles.

Sin duda hay todavía un tramo por recorrer pero una cosa es segura, dentro de algunos años la forma en que interactuamos con nuestro hogar se parecerá muy poco a como vivíamos en la casa donde pasamos nuestra infancia.